
Wayne, que nació en 1907, comenzó su carrera cinematográfica en 1926 con 19 años. En 1939, cuando protagonizó La diligencia, tenía 32 años y, si alguna vez fue guapo, fue en aquella época.
Pero John Wayne siguió trabajando continuamente hasta 1976, con 69 años. Cuando protagonizó Valor de ley, en 1969, tenía 62 años y ya interpretaba a pistoleros envejecidos, pero seguía siendo feo, fuerte y formal.
Kris Kristofferson protagonizó un remake de La diligencia con 50 años de edad, y Jeff Bridges uno de Valor de ley con 61 años.
Harrison Ford interpretó a Indiana Jones, por última vez (de momento) con 66 años, y a Han Solo con ¡73 años! mientras que Carrie Fisher solo tenía 59 años.
No se si me siguen. Es cierto que Orlando Bloom, Robert Pattinson y otros actores similares no entran en la categoría de feos ni aunque les peguen (dentro de unos años ya veremos). Pero el caso es que hay diversidad de roles para los actores masculinos: se puede ser una superestrella de Hollywood si se es rabiosamente guapo o si se tiene un feo que guste. Hace algunos años una empresa de publicidad llamaba la atención sobre lo absurdo que sería hacerle un lifting a Ed Harris ¿Se imaginan a Ed Harris sin arrugas?
Todo esto viene a cuento de que otra feminista liberal (últimamente están de moda en los medios españoles) se ha dejado caer con lo siguiente:

Y le ha faltado tiempo a algún que otro medio español para difundir el polémico caso de Censurada en Facebook por 'antifeminista': "Muchas mujeres deben aprender de los hombres".
Y ya estoy yo, otra vez, rozando el mansplaining. Un día de estos meteré la pata, fijo.

No, no hay colectivos de hombres pidiendo que hagan muñecos gordos, principalmente por las siguientes razones:
- No hay colectivos de hombres pidiendo que hagan muñecos. Ni gordos, ni flacos, ni feos, ni nada.
- Se puede ser Orlando Bloom y conquistar a la hermosa hija de un gobernador en el Caribe, pero también John Wayne y ser un tipo duro, o Homer Simpson y tener una esposa modelo de Playboy.
Las mujeres, sin embargo, tienen que ser hermosas princesas. Incluso si son guerreras como Xena o Red Sonja. A no ser que midas 1,82 m y vayas por ahí masacrando alienígenas, claro, pero incluso Ellen Ripley se dejó ver en bragas y camiseta.