Competencias específicas
1. Analizar los efectos de determinadas acciones sobre el medioambiente, basándose en el conocimiento de la estructura, el funcionamiento de los ecosistemas y las características de los seres vivos que proporcionan las ciencias biológicas y de la Tierra, promoviendo y adoptando hábitos que eviten o minimicen los impactos ambientales negativos, sean compatibles con un desarrollo sostenible y permitan mantener y mejorar la salud colectiva e individual, así como conservar la biodiversidad.
Es imprescindible que el alumnado comprenda y argumente, a la luz de las pruebas científicas, que el desarrollo sostenible es un objetivo urgente y sinónimo de bienestar, salud y progreso económico de la sociedad. Esto le permitirá cuestionar los hábitos propios y ajenos, y mejorar la calidad de vida de nuestro planeta según el concepto one health (una sola salud): salud de los seres humanos, de otros seres vivos y del entorno natural.
En cuanto a la eclosión de nuevas tecnologías digitales y su uso generalizado y cotidiano, se hace necesario el análisis y valoración de la contribución de estas tecnologías emergentes al desarrollo sostenible, aspecto esencial para ejercer una ciudadanía digital responsable. En esta línea, se incluye la valoración de las condiciones y consecuencias ecosociales del desarrollo tecnológico, así como los cambios ocasionados en la vida social y organización del trabajo por la implantación de tecnologías de la comunicación, robótica, inteligencia artificial, etc.
Esta competencia persigue la utilización de la tecnología con actitud ética, responsable y sostenible, así como a la habilidad para analizar y valorar el desarrollo tecnológico y su influencia en la sociedad y en la sostenibilidad ambiental.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado deberá ser capaz de relacionar, empleando fundamentos científicos, diferentes aspectos sobre la preservación de la biodiversidad de nuestro planeta y conservación del medioambiente, así como sobre el desarrollo sostenible y la calidad de vida, reconociendo las características de los seres vivos y principales grupos existentes. Además, el alumnado podrá identificar los posibles riesgos naturales potenciados por determinadas acciones humanas. También, deberá valorar el papel de la evolución en la aparición de nuevas especies
y grupos de seres vivos. El alumnado también desarrollará un uso de la tecnología ético, responsable y sostenible.
2. Identificar los factores que influyen en la organización y el funcionamiento del cuerpo humano, basándose en los fundamentos de las ciencias biológicas, promoviendo y adoptando hábitos de vida saludables.
En la sociedad actual hay una gran inquietud por mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos desde todos los puntos vista: físico, mental y social. Es muy importante que el alumnado adquiera las capacidades y competencias que les permitan cuidar su cuerpo, tanto en el plano físico como mental, y valorar críticamente las informaciones o actitudes sociales que puedan repercutir negativamente en su desarrollo físico, social o psicológico. Además, el alumnado debe valorar la importancia de preservar el medioambiente y contribuir al desarrollo sostenible para minimizar las repercusiones que los problemas ambientales tienen sobre la salud de los ciudadanos.
A lo largo de la ESPA resultará muy importante analizar la organización general del cuerpo humano, dando una visión general de la anatomía y de los mecanismos fisiológicos del cuerpo, identificando tanto los principales aparatos y sistemas que lo forman como el funcionamiento de estos, las principales enfermedades que les afectan y los hábitos de vida saludable. Además, deberá reflexionar sobre los conocimientos científicos básicos que le permitan comprender los avances que la ciencia ha aportado y que han permitido mejorar la salud de las personas a nivel mundial.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado, basándose en los conocimientos anatómicos y fisiológicos adquiridos, será capaz de proponer y adoptar hábitos de vida saludables en relación con su alimentación, higiene, actividad física, relaciones interpersonales, descanso, manejo del estrés, seguridad en las prácticas sexuales y consumo de sustancias.
Además, reconocerá la importancia de las distintas aplicaciones de la ingeniería genética, la biotecnología y la tecnología del ADN recombinante en el bienestar humano.
3. Valorar los paisajes como patrimonio natural utilizando conocimientos sobre geología, biología y ciencias de la Tierra, explicando la dinámica del relieve e identificando posibles riesgos naturales, especialmente en su entorno.
Esta competencia específica implica que el alumnado desarrolle los conocimientos y el espíritu crítico para reconocer el riesgo natural asociado a una determinada área y adoptar una actitud de rechazo ante ciertas prácticas urbanísticas, industriales, agrícolas o forestales que ponen en peligro vidas humanas, infraestructuras o el patrimonio natural.
Es necesario que el alumnado sea capaz de analizar las principales características geológicas y biológicas del paisaje: origen del relieve y posible evolución, topografía, litología, ecosistemas presentes, climatología e infraestructuras humanas. De este modo podrá inferir cuáles son los principales riesgos a los que está sometido ese paisaje e interpretar qué podría ocurrir en función de las acciones humanas que en él se realicen.
Así, al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado deberá ser capaz de interpretar los elementos principales de un paisaje y reflexionar sobre los impactos en el mismo, derivados de algunas de las acciones humanas.
4. Resolver problemas con el fin de mejorar la realidad cercana y la calidad de vida en general, interpretando los motivos por los que ocurren los principales fenómenos fisicoquímicos del entorno y explicándolos en términos de las leyes y teorías científicas adecuadas.
¿Por qué suceden las cosas? La respuesta a esa cuestión, germinal en todo proceso de pensamiento científico, explica la relación entre las causas y sus efectos, a través de las leyes fisicoquímicas adecuadas en cada caso.
Es imprescindible que el alumnado adulto adquiera la madurez necesaria para separar el conocimiento científico de la superstición o de los falsos mitos. La interpretación correcta de los fenómenos que ocurren en el medio natural pasa necesariamente por conocer la naturaleza de las cosas y cuáles son las interacciones que se producen entre los sistemas materiales. De esta manera, podrá identificar las causas y realizar predicciones sobre sus consecuencias, y relacionar sus cuestiones consuetudinarias con los grandes problemas de nuestro mundo.
Para desarrollar esta competencia específica, el alumnado adulto deberá conocer las estructuras y la metodología científica habitual que se utiliza en la investigación, así como exponer adecuadamente las conclusiones obtenidas, mediante la utilización de un lenguaje científico coherente, objetivo, preciso y riguroso.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado adulto, ya conocedor de los instrumentos algebraicos necesarios, deberá conocer la relación entre los movimientos y las fuerzas que las causan, así como la que tiene lugar entre los cambios físicos y químicos que experimentan los sistemas materiales macroscópicos con los cambios microscópicos de la materia que los compone. También reconocerán situaciones problemáticas globales, fuera de su entorno cercano, analizando críticamente el papel de las soluciones aportadas por la física y la química, y sus consecuencias tecnológicas, sociales, económicas y medioambientales.
5. Formular preguntas e hipótesis, a partir de observaciones realizadas en el entorno, explicándolas y demostrándolas mediante el razonamiento matemático y la experimentación científica, como manera de generar conocimiento nuevo.
El razonamiento y el pensamiento analítico incrementan la percepción de patrones, estructuras y regularidades, favoreciendo la formulación de conjeturas. Esto hace que el alumnado tenga que poner en liza todos los saberes científicos adquiridos acercando estos a su realidad, identificando la situación problemática propuesta, comprendiendo lo que se pretende determinar y buscando regularidades o situaciones similares ya resueltas exitosamente.
Comprobar la veracidad o falsedad de una conjetura es parte fundamental del aprendizaje científico y emocional en general del alumnado; enriquece el pensamiento autocrítico, fomenta la curiosidad y aporta la oportunidad de aprender a partir del error. El pensar y reflexionar sobre los pasos que se están dando para llegar al resultado, hace que continuamente se pongan en práctica los conocimientos adquiridos.
Además, la construcción del conocimiento científico parte de la curiosidad humana por conocer y describir los fenómenos naturales. Es necesario trabajar con las metodologías propias de la ciencia. El alumnado que desarrolle esta competencia deberá observar críticamente el mundo que nos rodea, formular hipótesis y aplicar la experimentación científica, la indagación y la búsqueda de evidencias para comprobarlas, predecir posibles cambios y generar conocimiento nuevo.
La formulación y comprobación de las conjeturas o problemas se puede realizar mediante calculadoras, representaciones, símbolos y materiales manipulativos. Esta diversidad de recursos permite trabajar, tanto de forma individual como colectiva, el razonamiento inductivo y deductivo para la formulación de argumentos.
También, el desarrollo de esta competencia conlleva la reformulación de las conjeturas de partida para obtener otras nuevas susceptibles de ser puestas a prueba promoviendo el uso del razonamiento y la demostración como aspectos fundamentales de las ciencias.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado será capaz de realizar investigaciones sencillas, tanto de manera individual como colectiva, y de formular conjeturas construyendo modelos matemáticos sencillos que permitan sacar conclusiones sobre la hipótesis planteada aplicada a los distintos sentidos matemáticos.
Asimismo, también deberá diseñar sus propios procedimientos experimentales o deductivos para resolver las preguntas e hipótesis que ellos mismos planteen, aplicando las leyes y teorías científicas adecuadas, realizando la predicción de las respuestas más probables, y analizando críticamente los resultados obtenidos.
6. Manejar con soltura las reglas y normas básicas de la física y la química en lo referente al lenguaje matemático, al empleo de unidades de medida correctas, al uso seguro del laboratorio y a la interpretación y producción de datos e información en diferentes formatos y fuentes, reconociendo el carácter universal del lenguaje científico y la necesidad de una comunicación fiable en investigación y ciencia entre diferentes países y culturas.
El alumnado que desarrolle esta competencia deberá construir un discurso científico coherente, objetivo, preciso y riguroso. La interpretación y la transmisión de la información juegan un papel capital en la construcción del conocimiento científico: el lenguaje universal de la ciencia permite la comunicación entre los países del mundo, garantizando la reproducibilidad de los resultados obtenidos en la ciencia básica, la experimentación y los procesos tecnológicos.
Con esta competencia, se fomentará la adquisición de conocimientos, destrezas y actitudes interdisciplinares científicas, la aplicación de las normas, la interrelación entre las variables, la capacidad de argumentar, la valoración de la importancia de utilizar el lenguaje universal de la ciencia, la valoración de la diversidad y el respeto hacia las normas y acuerdos establecidos.
De esta manera, el alumnado deberá familiarizarse con el lenguaje científico básico que permita expresar situaciones observables, explicar sus causas y predecir sus efectos. Para ello, utilizará las unidades de medida más adecuadas según cada situación. Además, deberá estimar la veracidad o falsedad de los datos obtenidos.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado deberá desarrollar todo lo anterior en situaciones más complejas, utilizando más formatos y empleando fuentes de información más variadas. Asimismo, conocerá diferentes sistemas de unidades, así como herramientas matemáticas más complejas.
7. Interpretar, modelizar, resolver problemas y transmitir información propia de las matemáticas, las ciencias y la tecnología aplicando individual o colectivamente diferentes estrategias y formas de razonamiento, explorando distintas soluciones posibles y diferentes maneras de proceder.
La resolución de problemas constituye un eje fundamental en el aprendizaje de las matemáticas y las ciencias en general, como proceso central de la construcción del conocimiento científico. Es preciso considerar esta competencia no sólo como un objetivo, sino como una metodología fundamental a lo largo de todo el proceso de aprendizaje del ámbito.
La resolución de problemas, ya sea planteados como actividad individual o grupal, debe servir asimismo para desarrollar en el alumnado el razonamiento lógico o matemático, tanto deductivo como inductivo, fomentando el pensamiento crítico y creativo, aplicado tanto a las conclusiones como a los procedimientos e instrumentos utilizados en el proceso. Para conseguirlo es preciso dotar al alumnado de herramientas adecuadas, como diagramas, gráficas, expresiones simbólicas; y estrategias de resolución como la analogía con otras situaciones, el ensayo-error, el tanteo, etc.
Por otro lado, la construcción del conocimiento científico es un proceso cooperativo por lo que compartir información es una forma de acelerar el progreso humano al extender y diversificar los pilares sobre los que se sustenta.
Además, el desarrollo de esta competencia implica la planificación, la previsión de recursos sostenibles necesarios y el fomento del trabajo cooperativo, lo cual ofrece una gran oportunidad para entrenar la resolución pacífica de conflictos a lo largo de todo el proceso.
La competencia científica debe proporcionar al alumnado la habilidad y voluntad de explicar el mundo natural empleando la observación y la experimentación con el fin de plantear preguntas y extraer conclusiones basadas en pruebas.
Es por esto que, al terminar la etapa, el alumnado se iniciará en la búsqueda de información científica y aprenderá a transmitirla mediante herramientas digitales sencillas, será capaz de consultar revistas de divulgación científica adecuadas a su nivel, así como realizar esquemas, diagramas y gráficos sencillos que expliquen fenómenos científicos.
Además, el alumnado usará o elaborará modelos matemáticos sencillos en la resolución de problemas relacionados con las ciencias, o situaciones reales, y profundizará en los mismos mediante la revisión del proceso de resolución, analizando los pasos del proceso y la idoneidad de las soluciones obtenidas.
Se abordarán retos con el fin de obtener resultados concretos, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico y el desarrollo tecnológico, lo cual favorece el consumo responsable y el bienestar social y ambiental, aportando soluciones viables e idóneas y favoreciendo una actitud emprendedora que estimule la creatividad y la capacidad de innovación.
8. Identificar las ciencias, la tecnología y las matemáticas implicadas en contextos diversos, interrelacionando conceptos y procedimientos, para aplicarlos en situaciones de la vida cotidiana.
Reconocer y utilizar la conexión de las distintas materias del ámbito entre sí, y con otras situaciones de la vida real o la experiencia propia, aumenta el bagaje científico y matemático del alumnado.
El alumnado no debe ver las diferentes materias del ámbito de manera separada e inconexa con las demás. Nuestro Ámbito es interdisciplinar por naturaleza, y solamente el reconocimiento de la íntima relación existente entre las disciplinas que lo componen, permitirá asumir que las ciencias, las matemáticas y la tecnología no son procesos finalizados, archivados en compartimentos estancos, sino subconjuntos solapados de un mismo todo en continuo desarrollo recíproco con la tecnología y la sociedad, generando el conocimiento y las herramientas necesarias para dar respuesta a los grandes desafíos de nuestro entorno.
En el caso de las matemáticas, en particular, es imprescindible entenderla como una herramienta necesaria para la adquisición y el avance en los conocimientos científicos, así como en otras materias humanísticas y sociales, en las que debe utilizar, comprender y analizar gráficos y conceptos estadísticos.
Se procurará que los ejercicios y actividades que se propongan, por tanto, se basen en situaciones de la vida cotidiana, apoyadas en sus propias necesidades e intereses. Es importante que el alumnado tenga la oportunidad de experimentar las ciencias en distintos contextos, y valore la contribución del ámbito a la consecución de los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado sabrá analizar, interpretar y comunicar con técnicas propias de las ciencias fenómenos y problemas en distintos contextos, así como proporcionar soluciones prácticas a los mismos. También habrá desarrollado actitudes positivas hacia la aplicación práctica del conocimiento científico, tanto para el enriquecimiento personal como para la valoración de su papel en el progreso de la humanidad.
9. Representar y comunicar conceptos, procedimientos, información y resultados matemáticos sencillos presentes en situaciones cotidianas o académicas, usando lenguaje oral, escrito, gráfico o medios digitales.
La representación de ideas, conceptos y procedimientos en matemáticas es fundamental. La representación pictográfica de conceptos matemáticos, la búsqueda de patrones, la representación gráfica de funciones, la formulación y comprobación de conjeturas sencillas, el trazado de figuras geométricas, el resumen de datos mediante el uso de gráficos y el uso de la calculadora son, sin lugar a duda, una serie de potentes herramientas que permiten al alumnado desarrollar, poner de manifiesto y estructurar los diferentes procesos matemáticos.
La representación incluye dos facetas: la representación propiamente dicha de un resultado o concepto y la representación de los procesos que se realizan durante la práctica de las matemáticas.
Asimismo, la comunicación de los conceptos y el intercambio de ideas es una parte esencial de la educación científica y matemática. Conlleva la comprensión e interpretación de conceptos y argumentos matemáticos y desarrolla el proceso de creación de ideas. La expresión oral, escrita o gráfica de un concepto, procedimiento o argumento implica el conocimiento, análisis y estructuración del mismo.
Las capacidades y habilidades que se desarrollan mediante esta competencia tienen que ver con modelar y resolver problemas contextualizados usando varias representaciones, como gráficas, tablas y ecuaciones; el uso de gráficos para analizar relaciones lineales y cuadráticas; la utilización del álgebra simbólica para representar situaciones y resolver problemas; usar una variedad de representaciones simbólicas, incluyendo ecuaciones, para las funciones y las relaciones; comprender el uso de coordenadas para la representación gráfica de relaciones; usar tablas, gráficas y reglas para describir situaciones; usar la geometría analítica para representar figuras geométricas de dos dimensiones; organizar los datos en tablas, visualizar, representar e interpretar gráficas; usar representaciones planas de objetos tridimensionales para visualizar y resolver problemas de áreas y volúmenes, y contar los elementos de un conjunto mediante el uso de diagramas de árbol.
Además, el desarrollo de esta competencia conlleva la adquisición de un conjunto de representaciones matemáticas que amplían la capacidad para resolver problemas de la vida real. Es más, su logro permite expresar hechos, conceptos y procedimientos matemáticos, tanto del ámbito académico como cotidiano, de forma veraz y precisa.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado será capaz de efectuar operaciones aritméticas elementales, comprobar propiedades geométricas básicas, representar gráficos y funciones elementales, así como calcular parámetros estadísticos básicos, haciendo uso de la calculadora científica, con el fin de interpretar y resolver problemas de la vida real. También, tendrá la capacidad de presentar los resultados y procesos con coherencia, claridad y utilizando el lenguaje y la terminología apropiada, mostrando habilidades que le permitan comprender y comunicar resultados matemáticos sencillos, utilizando distintas formas de presentar dicha información (oral, gráfica, mediante tablas, diagramas,...).
10. Desarrollar destrezas en lo personal y lo social, tanto en el control de las emociones propias para la aceptación de errores cometidos, como parte del proceso natural de aprendizaje, como en cuanto al respeto a las opiniones de los demás y la asunción de un rol específico en el trabajo colaborativo, valorando la importancia de éste en el avance científico y tecnológico.
Resulta conveniente, de cara al aprendizaje óptimo de los conocimientos científicos, iniciar al alumnado en los conceptos abstractos que pueden aparecer en el ámbito, a partir de problemas o situaciones próximas por su contexto al alumnado, que puedan servir de pista para la construcción de dichos conocimientos. Esta visión se opone a otras menos eficientes, que parten de definiciones abstractas difíciles de comprender y sin ninguna vinculación con la realidad del alumnado. Este enfoque, sin embargo, puede provocar una manifestación de rechazo hacia las ciencias, por no proveer de forma inmediata una solución a las cuestiones planteadas.
Asimismo, es natural que durante el proceso de aprendizaje mediante la resolución de problemas, puedan aparecer dificultades o errores que se deben corregir. Debe entenderse que este sentimiento de frustración forma parte del proceso natural de aprendizaje de las ciencias y las matemáticas a partir del ensayo y error.
Con esta competencia se pretende, en primer lugar, que el alumnado al finalizar la ESPA consiga adquirir la capacidad de control de sus emociones negativas, para orientarlas hacia la toma de decisiones adecuadas, mediante la perseverancia y la resiliencia, dirigidas a la consecución del aprendizaje.
Por otra parte, es evidente que el desarrollo de proyectos en grupo supone un instrumento de aprendizaje muy valioso para el alumnado, siendo, asimismo, un reflejo del modo de trabajo habitual en los avances científicos.
Esta herramienta permite el desarrollo de otros valores socioafectivos relevantes, como el fomento del diálogo, la asunción de responsabilidades, y el respeto a las opiniones del resto del equipo.
Al finalizar el nivel II de ESPA se pretende, al margen de lo comentado para el aspecto de la evolución personal durante el autoaprendizaje, que el alumnado sea capaz de participar en un trabajo grupal, generando un clima de convivencia y de respeto, aportando soluciones éticas y sostenibles. Asimismo, el alumnado debe ser capaz de colaborar en la gestión de las relaciones dentro del grupo, aportando ideas críticas y con rigor, dentro de las responsabilidades asumidas voluntariamente dentro del grupo.
11. Buscar y seleccionar información adecuada de manera crítica y segura en diversas fuentes, seleccionarla a través de procesos de investigación, métodos de análisis de productos, y experimentar con materiales, productos, sistemas y herramientas de simulación, definiendo problemas tecnológicos sencillos y desarrollando procesos de creación de soluciones a partir de la información obtenida.
Esta competencia específica aborda el primer reto de cualquier proyecto técnico y científico, que es definir el problema o necesidad a solucionar y que requiere una labor previa de investigación, partiendo de múltiples fuentes de información, evaluando su fiabilidad y la veracidad con actitud crítica y siendo consciente de los beneficios y riesgos del acceso abierto e ilimitado que ofrece internet (infoxicación, acceso a contenidos inadecuados, etc.). Además, la transmisión masiva de datos en dispositivos y aplicaciones conlleva el necesario conocimiento y manejo de medidas preventivas encaminadas a la protección de los dispositivos, la salud y los datos personales, solicitando ayuda o denunciando de manera efectiva ante amenazas a la privacidad y el bienestar personal (fraude, suplantación de identidad, ciberacoso, etc.) y haciendo un uso ético y saludable de las informaciones obtenidas.
El proceso de experimentación con las herramientas de simulación disponibles, aporta un valor añadido al conocimiento de los materiales, productos y sistemas, ya que ofrece una previsualización de su comportamiento y un acercamiento a su funcionamiento en entornos reales. También favorece la creación de hábitos de consumo responsable y de aprovechamiento crítico y ético de la cultura digital, que será ampliamente utilizada en el proceso de investigación, en consonancia con las propuestas de proyecto vital, personal y social que plantean los retos del siglo XXI.
Al finalizar el nivel II de ESPA nuestro alumnado será capaz de mostrar una actitud crítica ante la información presentada en diversas fuentes, evaluando su fiabilidad y la veracidad, reflexionando y siendo consciente de los beneficios y riesgos del acceso abierto e ilimitado a internet. Asimismo, será capaz de desarrollar un modelo ético de cultura digital.
12. Analizar los componentes y el funcionamiento de los dispositivos y aplicaciones habituales de su entorno digital de aprendizaje, ajustándolos a sus necesidades y haciendo un uso más eficiente y seguro de los mismos, así como detectando y resolviendo problemas técnicos sencillos.
El análisis de objetos y de sistemas incluye el estudio de los materiales empleados en la fabricación de los distintos elementos, las formas, el proceso de fabricación y el ensamblaje de los componentes. Se estudia el funcionamiento del producto, sus normas de uso, sus funciones y utilidades. El objetivo es comprender las relaciones existentes entre las características del producto analizado y las necesidades que cubre o los objetivos para los que fue creado, así como también valorar las repercusiones sociales, positivas y negativas, del producto o sistema, y las consecuencias medioambientales del proceso de fabricación o del uso de este.
El aumento actual de la presencia de la tecnología en nuestras vidas hace necesaria la integración de las herramientas digitales en el proceso de aprendizaje permanente. Por ello, esta competencia engloba la comprensión del funcionamiento de los dispositivos implicados en este proceso, así como la identificación de pequeñas incidencias. Para ello se hace necesario un conocimiento de la arquitectura del hardware empleado, de sus elementos y de sus funciones dentro del dispositivo. Por otro lado, las aplicaciones de software incluidas en el entorno digital de aprendizaje requieren una configuración y ajuste adaptados a las necesidades personales del usuario. Se pone de manifiesto la necesidad de comprensión de los fundamentos de estos elementos y de sus funcionalidades, así como su aplicación y transferencia en diferentes contextos para favorecer un aprendizaje permanente.
Al finalizar la Etapa, nuestro alumnado será capaz de analizar objetos y sistemas incluyendo el estudio del ensamblaje de sus componentes. Así mismo, será capaz de comprender las relaciones existentes entre las características del producto analizado y las necesidades que cubre o los objetivos para los que fue creado, así como también valorar sus repercusiones sociales.
13. Hacer un uso responsable y ético de la tecnología, mostrando interés por un desarrollo sostenible, identificando, de forma genérica, sus repercusiones y valorando la contribución de las tecnologías emergentes para identificar las aportaciones y el impacto del desarrollo tecnológico en la sociedad y en el entorno.
Esta competencia específica hace referencia a la utilización de la tecnología con actitud ética, responsable y sostenible, así como a la habilidad para analizar y valorar el desarrollo tecnológico y su influencia en la sociedad y en la sostenibilidad ambiental. Se refiere también a la comprensión del proceso por el que la tecnología ha ido resolviendo las necesidades de las personas a lo largo de la historia. Se incluyen las aportaciones de la tecnología tanto a la mejora de las condiciones de vida como al diseño de soluciones para reducir el impacto que su propio uso puede provocar en la sociedad y en la sostenibilidad ambiental.
La eclosión de nuevas tecnologías digitales y su uso generalizado y cotidiano hace necesario el análisis y valoración de la contribución de estas tecnologías emergentes al desarrollo sostenible, aspecto esencial para ejercer una ciudadanía digital responsable y en el que esta competencia específica se focaliza. En esta línea, se incluye la valoración de las condiciones y consecuencias ecosociales del desarrollo tecnológico, así como los cambios ocasionados en la vida social y organización del trabajo por la implantación de tecnologías de la comunicación, robótica, inteligencia artificial, etc.
Por otra parte, el desarrollo de esta competencia específica implica que el alumnado adquiera actitudes de interés y curiosidad por la evolución de las tecnologías, a la vez que por el avance sostenible y el uso ético de las mismas, valorando su contribución hacia un estilo de vida saludable y sus posibles repercusiones medioambientales, en consonancia con los retos del siglo XXI. También en esta línea se trabaja la comprensión de las relaciones de ecodependencia e interconexión entre actuaciones locales y globales y sus repercusiones, en aras de la adopción de un estilo de vida sostenible y ecosocialmente responsable.
Al finalizar el nivel II de ESPA, el alumnado deberá ser capaz de relacionar, empleando fundamentos científicos, diferentes aspectos sobre la preservación de la biodiversidad de nuestro planeta y conservación del medioambiente, y los avances tecnológicos. El alumnado también desarrollará un uso de la tecnología ético, responsable y sostenible, encaminado a mejorar la calidad de vida de las personas y la conservación del entorno.
En definitiva, con el desarrollo de esta competencia, perseguimos que nuestro alumnado ejerza una ciudadanía digital responsable y respetuosa con el medioambiente.