
Ya se ha publicado el I Plan de Igualdad en la Administración de la Junta de Extremadura y en los organismos públicos vinculados o dependientes de ella (2026-2030). Mi impresión es que, a estas alturas del cuento, se queda bastante corto. Aunque teniendo en cuenta las circunstancias en las que se ha publicado dicho documento tampoco era esperable algo mucho mejor.
El texto comienza con un mensaje en el que la presidenta María Guardiola recuerda que asumió personalmente las competencias de Igualdad en el gobierno autonómico de Extremadura, así que debemos suponer que el espíritu del plan sigue el concepto de igualdad de Guardiola.
Y, según se afirma en la página 11, dicho concepto es interseccional:
El plan reconoce la diversidad de las mujeres y la existencia de múltiples formas de
discriminación, incorporando un enfoque inclusivo que atienda a estas realidades.
Bueno, a ver… Quizá alguien está jugando con las palabras. No hace mucho decía yo que la educación, para ser inclusiva, tenía que ser interseccional. Ahí llamaba yo la atención sobre la existencia de múltiples formas de discriminación y la necesidad de contemplarlas todas para hablar de enfoque inclusivo.
Pero es que el Plan de Igualdad que se acaba de publicar solo tiene en cuenta una forma de discriminación: la de género. Y, además, no contempla la existencia de personas no binarias (tampoco es que esto último me sorprenda demasiado). Así que de inclusivo e interseccional, en realidad, tiene poquito.
Si seguimos leyendo podemos encontrar un estudio estadístico de cuantos hombres y mujeres (binary rules, of course) y donde están en la administración pública extremeña. Y luego expone una serie de medidas (con fecha de aplicación, organismos responsables y todo lo demás) para corregir las brechas de género detectadas. De entre todas las medidas expuestas hay algunas que creo que me han llamado especialmente la atención:
La primera medida que me resultó llamativa fue la de incluir en los temarios de los procesos de selección contenidos en materia de igualdad.

Esto estaría muy bien, pero debo recordar que la Ley 12/2015, de 8 de abril, de igualdad social de lesbianas, gais,bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales y de políticaspúblicas contra la discriminación por orientación sexual eidentidad de género en la Comunidad Autónoma de Extremadura dice lo siguiente en su artículo 12:
2. Las Administraciones públicas, en el ámbito de sus competencias, incluirán en los programas de las pruebas selectivas de acceso al empleo público formación y conocimientos sobre igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI.
Han pasado ooonce años, y ni PP (la ley en cuestión se aprobó bajo el gobierno de Monago) ni PSOE han vuelto a tratar el tema. Las oposiciones siguen con los mismos contenidos de entonces. Permítanme que dude de que alguien vaya a cambiar algo al respecto, aunque sea solo para introducir contenidos relativos a la discriminación por razón de género. En fin… dentro de tres años sabremos si me equivoco.
También hay muchas menciones a la formación del funcionariado extremeño en todo lo relativo a discriminación por razón de género. Pero esto no es ninguna novedad: en educación (no sé en otros ámbitos) no faltan cursos de formación en ese área. Cuestión aparte es que se valoren tanto en los baremos como la formación en TIC, realidad educativa extremeña o bilingüismo: cuando haya en los baremos un apartado llamado «coeducación», «igualdad» o algo parecido empezaré a creer que se lo toman en serio.
Por todo el documento se hacen menciones al uso de lenguaje no sexista, y para que quede claro a que se refiere se difundirá un guía de lenguaje no sexista:

Lo de darse un plazo de dos años para tener la guía aprobada y publicada, y tener una estadística de accesos o descargas no lo entiendo. Tendría sentido si hubiese que redactar, aprobar y publicar una guía así… pero es que una guía así ya existe desde 2019:

Acabo de darme cuenta que incluso hay una actualización de 2022:

En fin, yo que sé… A lo mejor están reinventando la rueda un poco. En cualquier caso yo empezaría por algo más sencillo como el cuadernillo que publicaron AECOS y la recientemente decapitada AEXCID, y si alguien quiere más subiría el listón con recomendaciones sobre lenguaje inclusivo no sexista y género neutro.
¿Otro brindis al sol? Ya veremos.

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