Vosotros, vosotras, vosotres...

 

Página de un diccionario en la que aparece la palabra vosotros

Aprovecho la relativa tranquilidad del domingo para dejar aquí algunas reflexiones sobre la discusión del uso, por parte de una conocida política, de "vosotres" y otras palabras igualmente rechazadas. Parece como si la Inquisición Española se hubiese alzado, indignada, contra ciertos usos que amenazan con pervertir nuestra sagrada lengua.

Vaya por delante que no soy lingüista, filólogo ni nada por el estilo: solo soy un profesor de ciencias. Pero precisamente por eso, porque soy profesor, necesito hacer un adecuado uso del lenguaje para describir el mundo a mi alumnado. Y, a veces, las palabras que hay dentro de los diccionarios no son suficientes: a veces hay que ir más allá, crear las palabras que no existen.

Pongamos por caso la palabra vosotres (en castellano, no en asturiano ni en otro idioma). Ciertamente todavía no me he visto en la necesidad de usarla porque mi alumnado (que yo sepa) siempre ha sido binario: siempre me las he apañado usando las palabras vosotros y vosotras, pero no sería de extrañar que alguna vez necesite dirigirme a mi alumnado con palabras que no están todavía en el diccionario. Quizá incluso sería recomendable que lo fuese haciendo ya, porque nunca puedes estar seguro de no estar hablando con una persona no binaria. Habrá quien diga que no puedo pegar una patada al diccionario de la RAE solo para contentar a una persona que (escriba aquí la tontería más tránsfoba que se le pase por la mente) pero, en mi opinión, si el aula ya le resulta un entorno excluyente poco probable es que logre formar a esa persona en lo que sea.

El problema de enseñar biología ya nos lleva a otro nivel porque, para empezar ¿qué puede hacerse cuando el currículo oficial ya pide al docente que hable de "aparato reproductor masculino" y "aparato reproductor femenino"?

Captura de pantalla del currículo ESPA de 2019, en el que se habla de los aparatos reproductores "masculino" y "femenino".

Llegados a ese punto a uno no le queda más salida que liarse la manta a la cabeza, echarse al monte y explicar algunas cosas como buenamente se pueda, aunque a los guardianes de la sagrada ortodoxia les pueda molestar.

Cartel de Chrysallis en el que aparecen dibujos de niños y niñas cis y trans corriendo juntos

Al menos a veces encuentro donde agarrar, pero no siempre. A la hora de hablar de genética evito referirme a una persona XX como "mujer" y a una persona XY como "hombre" o, si lo hago, procuro explicar en clase que no se trata de asociaciones universales, que existen las personas intersex y trans... Pero, aún así, sigo dudando en el uso de las palabras: a un nivel educativo de secundaria ¿puedo usar los términos "macho" y "hembra" asociados a XY y XX? Recuerdo que no hace mucho se usaban los términos "macho fenotípico", "hembra fenotípica", "macho genotípico" y "hembra genotípica", pero yo no estoy seguro de cual sería la terminología más adecuada. Y lo peor es que, al parecer, a los guardianes de la ortodoxia lingüística les escandaliza una barbaridad el mero hecho de que alguien se plantee la necesidad de añadir al diccionario palabras para describir realidades cada vez más visibles. Todavía no he encontrado un diccionario de lengua castellana que incluya la palabra vosotres pero, curiosamente, sí que están aceptados términos peyorativos como travelos o maricones (este último incluso en el diccionario de la RAE): todo parece indicar que, en este país, se aceptan antes los términos destinados a insultar a alguien que los destinados a aceptar su identidad.

Para terminar quisiera recordar que el uso de vosotros y vosotras (sin el vosotres) ni es una moda moderna ni tampoco es algo innecesario y carente de significado. Un par de ejemplos:

  • El Cantar del Mío Cid, escrito en torno al año 1200, describía así la entrada del Cid en Burgos:
Mío Cid Ruy Díaz por Burgos entraba,
En su compañía,sesenta pendones llevaba.
Salíanlo a ver mujeres y varones,
Burgueses y burguesas por las ventanas son,
Llorando de los ojos,¡tanto sentían el dolor!
De las sus bocas, todos decían una razón:
¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!
  • La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 se refiere a eso, a la Declaración de los Derechos DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO. A Olympe de Gouges la decapitaron por publicar la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana en 1791. Aquí el masculino era literal, no genérico. La Declaración de los Derechos Humanos, en cambio, se refiere a los derechos de todos los seres humanos, independientemente de su identidad de género.

Houston, tenemos un problema: nos faltan palabras y la Inquisición Española no quiere que creemos otras nuevas para rellenar los huecos del diccionario.


Last modified: Saturday, 22 April 2023, 6:51 PM